Aguas dulces es un balneario de la costa del departamento de Rocha en la República Oriental del Uruguay, al sur del continente sudamericano. Hacer turismo en Aguas Dulces es una opción increíble, ya que tendrá la oportunidad de conocer una zona sumamente agreste del océano Atlantico, que además lo recibirá siempre de una manera muy especial.
Viajar a Aguas Dulces es sinónimo de playa, sol, agua salada, mucha arena y sobre todo excepcional calidad de vida. Porque Aguas Dulces es un lugar muy tranquilo y acogedor, donde el ambiente familiar le otorga la seguridad para que sus vacaciones solo, en pareja o en familia transcurran de forma agradable, alegre y despreocupada.
Si ha elegido como destino turístico el Balneario de Aguas Dulces en Uruguay, quizás le interesen algunos datos. Su origen se remonta al siglo XIX, cuando se construyeron los primeros ranchos de paja, junco y troncos en arenas fiscales. Luego se comenzó con la plantación de árboles, lo que añadió otro elemento a Aguas Dulces que hizo que fuese convirtiéndose en un pequeño centro poblado. El nombre Aguas Dulces se le otorga por la cantidad de manantiales de agua dulce que había por la zona.
La forma de llegar a hacer turismo en Aguas Dulces, es accediendo desde Montevideo, por la ruta Interbalnearia y siguiendo por la ruta 9 hasta el kilómetro 263, donde se encuentra la entrada a la ciudad de Castillos. Para llegar a Aguas Dulces se debe tomar por la ruta 16 continuar 9 kilómetros hasta encontrar el tranquilo y encantador balneario, donde vivirá unas vacaciones inolvidables.
Su viaje a Aguas Dulces resultará muy especial cuando elija la forma de alojamiento, ya que el balneario cuenta con cabañas rústicas en alquiler, en las que podrá sentir la esencia de Aguas Dulces y remontarse a épocas pasadas, donde la vida tranquila y apacible era lo normal. En sus vacaciones en Aguas Dulces podrá disfrutar además de excepcionales servicios de restaurante, con exclusivas recetas de pescado fresco y mariscos extraídos en la zona. En Aguas Dulces encontrará asimismo una gran oferta de comidas caseras, que los lugareños preparan con mucho amor para sus huéspedes.
Visite Aguas Dulces también en invierno. Si lo que busca es paz, soledad e interiorización, el ruido de las olas, el horizonte vacío y la escasez de pobladores lo transportarán a extrañas dimensiones que lo harán conocer zonas maravillosas de su propio ser. No dude en regalarse la experiencia de viajar a Aguas Dulces. No se arrepentirá.